Padre bueno y misericordioso, graba en mi vida las leyes de tu amor, para que mi corazón sólo pueda moverse en la justicia, el perdón, el amor, y en tú misericordia.
Ayúdame a tener un espíritu fuerte, para ser un verdadero cristiano, compasivo, y misericordioso, como tú eres conmigo, que no juzgue ni condene, que siempre perdone, e invita a otros la esperanza.
No permitas que caiga en la tentación de juzgar y criticar a los demás. Yo también me equivoco señor, y fallo, y debo corregirme primero antes que a otros.
Enséñame a descubrir en los demás lo mejor de cada uno, sus buenas obras y acciones en vez de asesinarlos con el mal de las murmuraciones.
Que pueda perdonar y olvidar fácilmente, a todos los me han ofendido. Ven y ayúdame a apartar de mi vida todo sentimiento negativo de odio y de rencor.
Que con tu Espíritu de sabiduría y fortaleza, pueda vencer esos impulsos desenfrenados de mi lengua y evitar causar daño con ella.
Toca mi corazón, hazlo puro y libre para que siempre esté dispuesto a amar con libertad, sin prejuicios y ganar así la batalla contra el resentimiento.
Confío en tu bendición, que en este momento derramas sobre mí para luchar con todas mis fuerzas y ofrecer a los demás una mejor versión de mí, te lo pido en tu santo nombre mi señor Jesús. Amén 🙏🏻
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