viernes

ME ENCANTÓ


 Bendito sea el hombre que llega sin malas intenciones

y con sinceridad a la vida de una mujer...
Aquel que le brinda seguridad y la hace sentir hermosa,
sexy , inteligente, que la hace su cómplice de locuras, pero sobre todo la hace sentir amada, respetada y deseada...
Bendito sea ese hombre que le brinda más cariño que problemas,
el que se gana a pulso su confianza y es capaz de ayudarle a restaurar sus heridas...
Aquel que no llega con mentiras ni traiciones, el que aún sabe ser un caballero y tiene claro que el romanticismo no pasa de moda...
El que no llega a hacer llorar y ayuda a limpiar sus lágrimas,
el que sabe que su relación es una prioridad y por ende la resguarda como un tesoro...
Ese varón maduro que no necesita andar conquistando cientos de mujeres para disfrazar su baja autoestima, porque sabe que un verdadero hombre es capaz de convertir a su pareja en su mujer, su amiga y amante...
Aquel que puede ser tan atractivo como tierno, tan apasionado como cursi, tan loco como cuerdo...
Bendito sea ese hombre y bendita sea la mujer que lo valore
y le corresponda de la misma manera...

SEMILLAS VENENOSAS QUE PUEDEN APAGAR NUESTRA FE

Así como en el principio Dios puso a Adán en el huerto de Edén para que lo labrara y lo guardase (Gn. 1:15), hoy nosotros también tenemos esa misma responsabilidad para con el “huerto” de nuestro corazón.
Dios nos ha llamado a que cuidemos y guardemos nuestro corazón. La Biblia dice en Proverbios 4:23: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.”
El énfasis del cuidado radica que con el “corazón se cree…” (Romanos 10:10). La sustancia de nuestra fe está asentada en nuestro corazón y por eso es el campo de batalla donde el enemigo viene a atacarnos. Por eso, necesitamos cuidar el huerto de nuestro corazón para tener activa nuestra fe.
Cuando nuestra fe se apaga, quedamos expuestos a merced de los enemigos, porque la fe es la que activa a la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios, para vencer a los enemigos de Dios (Efesios 6:17). Por eso en el mismo capítulo, en el versículo 16, se nos anima a “tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar los dardos del enemigo.”
Como creyentes en Cristo somos llamados a cuidar el huerto de nuestro corazón. Si nos descuidamos podemos permitir que el enemigo siembre semillas venenosas que apagaran nuestra fe y sin fe quedaremos impedidos de alcanzar las promesas de Dios.
Existen algunas semillas venenosas que pueden contaminar el huerto de nuestra vida y apagar nuestra fe. Son semillas doblemente dañinas. Veamos cuáles son:
1- Duda e incredulidad
Recién mencioné que el enemigo de nuestras almas lanza de sus dardos de duda e incredulidad para que ellos lleguen a nuestra mente como si fueran nuestros propios pensamientos. Son pensamientos que vienen para hacernos dudar de lo que Dios dice en su palabra.
Siempre el enemigo trabaja como lo hizo al principio. “¿Conque Dios ha dicho…?” (Gn. 3:1). Nuestro problema es que cuando nos llegan esos pensamientos negativos, contrarios a las promesas fieles de Dios, en vez de rechazarlos los asimilamos y terminamos creyéndolos. El resultado es que somos absorbidos por la duda y la incredulidad.
La Biblia en Romanos 14:23 nos dice que la duda trae condenación y es un pecado: “Pero el que duda…, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado”
Santiago 1:6 dice también que la duda no nos lleva a ningún lado bueno: “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra”.
Sobre la incredulidad leemos en Mateo 13:58 “Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos”. La incredulidad nos impide alcanzar lo milagroso del Señor.
Marcos 6:6 dice algo asombroso: “Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando”. Note que Jesús debido a la incredulidad de la gente no pudo hacer milagros y se limitó solo a dar una buena enseñanza.
Marcos 16:14: “Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado”. Note la asociación que existe entre la incredulidad y la dureza del corazón.
¿Cuál es la diferencia entre la duda y la incredulidad? Parecieran ser iguales pero podríamos decir que la incredulidad es un estado constante de alguien que tiene cauterizada su mente y no tiene en cuenta la ayuda de Dios ni su presencia para en su vida. La duda, en cambio, es tropezar en el camino de la fe, es la que pretende hacernos titubear mostrándonos la evidencia contraria de lo que Dios dijo, es la que pretende hacernos sentir que “no pasa nada” a pesar de confiar en el Señor. La semilla de la duda, cuando se la acepta, termina por hacer que ese corazón quede atrapado en la incredulidad como un estado final.
2- Queja y murmuración
Nuestra naturaleza caída tiene la tendencia hacia la queja y murmuración. Son dos hábitos gemelos que contaminan el alma y el espíritu. La queja es la enemiga de la alabanza y la murmuración lo es de la acción de gracias. Cuando las cosas no salen como esperamos o se demoran más de lo imaginado nuestros sentimientos se alteran y podemos dar lugar a la queja y la murmuración. Podemos quejarnos de todo, inclusive de Dios. Debemos entrenarnos para tener reacciones espirituales más que emocionales o carnales. Para esto se requiere estar alerta y ejercer disciplina diaria.
Sobre la queja leemos que aparece solo dos veces en el Nuevo Testamento y está asociada con las relaciones interpersonales: “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” (Colosenses 3:13) y “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso”. (Hebreos 13:17).
Sobre la murmuración en 1 Corintios 10:10 leemos: “Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor”. El pasaje se refiere a otro del Antiguo Testamento donde el pueblo de Dios murmuró: “Y los varones que Moisés envió a reconocer la tierra, y que al volver habían hecho murmurar contra él a toda la congregación, desacreditando aquel país…” (Números 14:36). El Salmo 106:25 dice también: “Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová”.
3- Ignorancia y pasividad
Ser ignorante no me exime de experimentar las consecuencias. Uno puede tomar en su ignorancia un vaso de veneno pensando que era agua pero eso no le impedirá envenenarse.
La ignorancia es una mala semilla que conduce a la pasividad. La pasividad conduce a la falta de movilidad y al estancamiento. La ignorancia inmoviliza, en cambio el conocimiento y la sabiduría nos ponen en movimiento porque nos proveen entendimiento para saber qué hacer y adónde ir.
1 Timoteo 1:13 dice sobre la ignorancia: “habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad”. Note la relación que existe entre la ignorancia y la incredulidad.
Oseas 4:6 dice: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento (y continuaron en ignorancia), yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos”.
Isaías 5:13 dice: “Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed”. Hay cautividad en la ignorancia.
Génesis 43:10 dice: “pues si no nos hubiéramos detenido (es decir, ser pasivos), ciertamente hubiéramos ya vuelto dos veces”.
Cuidemos el huerto de nuestro corazón para que nuestra fe no se contamine y siempre pueda estar viva, latente y creciente, porque con esa clase de fe es la única manera en que podremos alcanzar cada una y todas las promesas de Dios registradas en su Palabra.

 

Una vez escuché a mi abuelo decir: "En una relación siempre hay alguien que va a dar más.


 Una vez escuché a mi abuelo decir: "En una relación siempre hay alguien que va a dar más. Siempre hay un sumiso y uno que domina, y generalmente el sumiso es el que termina queriendo más". En ese juego de palabras no entendí nada y le pedí que me explicara.

A lo que me cogió de la mano y me dijo: "Mirá hijo, en una relación siempre hay alguien que va a perdonar lo imperdonable, aguantar lo inaguantable, a aceptar lo inaceptable y lo peor de todo, a justificar lo que nunca tendría explicación.
A esa gente le toca amar el doble, y aunque muchos juzgan esa manera de amar que podría carecer de amor propio, es el amor que está más lleno de esperanza. Porque entre cada perdón, cada "yo voy a aguantar un poco más".
Hay una gota de esperanza que dice: "intenta otra vez más que en esta puede que la persona que tanto quieres cambie". De esto se habla mucho y quizá esto es lo que vayas a ver en la vida. Alguien queriendo por dos.
Y nunca te atrevas a juzgar a esa persona porque ella misma libra una batalla entre amarse así misma ó amar al otro. Porque algo que es muy difícil de encontrar es alguien que te permita amarlo sin dejar de amarte ".
A lo que yo respondí: " Ahhh, entiendo, pero ¿esa persona nunca se cansa de amar de esa manera tan cruel?, Recuerdo que él me sonrió y me dijo: "esa es la mejor parte, porque esa persona deja de amar y la otra persona se da cuenta que perdió la demostración de amor más grande que haya podido encontrar. Y créeme que eso es lo peor que le puede pasar a alguien, tener el amor más fiel en frente y distraerse mirando corazones pasajeros.
Me abrazo y me dijo: "Le pido a Dios que nunca encuentres a alguien así, pero le imploró que nunca seas la que somete a la otra mendigando amor".
Reconozco que perdonar no es fácil. El dolor y otros malos sentimientos no desaparecen de un día para otro. Necesitamos la ayuda de Jesús. Todo comienza cuando estamos dispuestos a perdonar. Y el perdón de Dios es nuestra gran motivación para perdonar.
El primer paso para perdonar es recordar todo lo que Dios nos perdonó.

PALABRAS PARA UNA MUJER MALTRATADA

Se le nota en su cara. No es día de las madres, ni día de los enamorados mucho menos mi cumpleaños...pero hoy me envió flores ayer tuvimos las peleas más fuertes... fue para mi una pesadilla. Me tiró contra la pared.... me dio golpes por doquier...
Falté a mi trabajo por vergüenza a que vieran las marcas...ni aún poniendo camisas mangas largas podía ocultar los golpes....
Pero se le ve arrepentido por que hoy me envió flores....
Ayer me tomó de el cuello y amenazó con matarme.... me tiró al suelo. Me golpeó como nunca... pero se le mira arrepentido por que hoy me envió flores.... por que hoy es mi FUNERAL!! Al fin cumplió su promesa de matarme... si tan solo hubiera tenido la fortaleza de haberle dejado.... desde el primer día que me golpeó...pero la cobardía de sentirme sola... en la vida con los niños me acobardo....si tan solo hubiera tenido la fuerza de haberle dejado.... si tan solo habría tenido yo el valor de hablar con un profesional hoy estuviera viva... al lado de mis hijos.
Nota: Si tan solo pensaras un poquito podrías evitar muchas cosas
un hombre cual maltrata a una mujer ..la madre de sus hijos es por que no le ama..
Un hombre que amenaza con matarla....tarde o temprano cumplirá con sus amenazas...
Un hombre cual golpea a una mujer... esa mujer no tiene por que aguantar golpes y maltratos...
Tienes que perdonar si, pero perdonar no significa que tengas que continuar en una situación abusiva o peligrosa. Significa soltar el resentimiento y el deseo de hacer pagar. Tienes todo el derecho de protegerte y evitar situaciones malas. En caso de un acto criminal tienes también todo el derecho de buscar el apoyo de la policía y la justicia.
Dios quiere sanar tus heridas y restaurar tu corazón mujer maltratada, recuerda que Cristo si te ama y demostró su amor por ti dando su Vida y derramando su Sangre preciosa en la cruz del calvario.
Dios te bendiga mujer.

 

DECLARACIONES QUE MALDICEN A TU PROPIO HIJO

Estimado lector, algunos padres, sin saberlo, maldicen a sus propios hijos a través de las declaraciones airadas que les hacen a sus hijos. Los cristianos deben saber que los demonios siempre están esperando cualquier palabra negativa de su boca. Tan pronto como los demonios escuchen tu declaración negativa, correrán rápidamente e informarán esa declaración a Satanás. Luego, el diablo asignará demonios que cumplirán la declaración que usted, como padre, ha hecho en la vida de ese niño.
12 Declaraciones que maldicen a tu propio hijo o hija.
1- Usted es inútil.
Los demonios del fracaso y la miseria invadirán a ese niño. Se necesitarán muchas oraciones para liberar a ese niño.
2- Este niño no tiene remedio.
Los demonios de la desesperanza y el fracaso atacarán a ese niño.
3- Este niño no sirve para nada.
Los demonios de la inutilidad atacarán a ese niño.
4- No eres mi hijo.
Tu hijo crecerá como un huérfano. Ese niño puede terminar convirtiéndose en una persona sin hogar.
5- Eres estúpido.
Los demonios de la estupidez atacarán a ese niño. Es posible que ese niño nunca sobresalga en la escuela ni en la vida.
6- Nunca lo lograrás.
Los demonios del fracaso invadirán a ese niño. Ese niño nunca tendrá éxito en la vida, como usted, el padre, dijo.
7- Este niño es malvado.
Los demonios de la maldad invadirán a ese niño. El comportamiento de ese niño siempre se inclinará hacia la maldad.
8- Estoy harto de este niño.
Demonios de la muerte invadirán ese niño.
9- Mira este animal.
Si llama a su propio hijo un animal, ese niño dejará de estar en la categoría de humanos. Satanás asignará demonios que convertirán a este niño en una bestia.
10- Que vergüenza sea tuya.
La gloria de Dios puede desaparecer de ese niño. Satanás asignará demonios de la vergüenza a ese niño. El favor y el honor siempre desaparecerán de ese niño.
11- Ojalá este niño no hubiera nacido.
Los demonios de la muerte siempre rodearán a ese niño.
12- Creo que este niño tiene demonios en la cabeza.
A Satanás le gustará esta declaración. El diablo inmediatamente ordenará a cientos de demonios que entren en su hijo.
De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. (Santiago 3:10).
Ten cuidado con las palabras que declaras sobre tus hijos. Procura siempre que tus palabras sean para bendecir y no para maldecir, que den vida y no muerte, seamos conscientes que como cristianos somos llamados a usar correctamente nuestra boca. La única forma en que debemos usar nuestra boca es para bendecir y mencionar solo las maravillosas cosas que Dios ha hecho con nosotros y a nuestro alrededor: “Manantial de vida es la boca del justo.” (Proverbios 10:11).

 

PERMITE QUE TU DOLOR TE ACERQUE MÁS A DIOS

Cuando te sucede algo doloroso, tienes que tomar una decisión: puedes correr hacia Dios o puedes huir de Dios.
¿Cómo te acercas a Dios cuando estás sufriendo? Lo primero que debes hacer es decirle exactamente cómo te sientes.
Adora a Dios en todas las fases del dolor. En otras palabras, usa la oración para expresar tu dolor, para descargar tu dolor y luchar en contra de tus sentimientos y emociones. Entregas tu vida a Dios cuando no sabes qué camino tomar. Le pides a Dios que use el dolor para bien en tu vida. No reprimes ninguna emoción. Le dices a Dios exactamente lo que estás sintiendo y te acercas a Él.
Haces lo que hizo Pablo en 2 Corintios 1:8-10: “Nos vimos tan aplastados bajo tanta presión, que temimos no salir de allí con vida… Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos sino en Dios, que puede hasta resucitar a los muertos. Él nos libró de la muerte…”
He visto a tantas personas transformadas por el proceso de aprender a adorar, confiar y acercarse a Dios cuando tienen dolor. Han aprendido que Dios nunca está más cerca de las personas que cuando tienen el corazón quebrantado.
No desperdicies tu dolor. Deja que te haga volver a Dios, pasar más tiempo con Él y su Palabra, y recordar sus promesas.

 

NO DEJES QUE NADIE TOME TU CORONA


 EL DIOS ETERNO TE DICE:

YO VENGO A BUSCAR UNA IGLESIA SIN MANCHA Y ARRUGA.
YO VENGO A BUSCAR UNA IGLESIA QUE ESTE EN SANTIDAD. DE CIERTO TE DIGO YA VENGO EN BREVE, RETEN LO QUE TIENES Y QUE NADIE TOME TU CORONA. YO VENGO A MI PUEBLO AUNQUE HAY MUCHOS CANSADOS, NO ESTÁN ORANDO NI VELANDO.
YO VENGO POR QUE MI PALABRA ES VERDADERA. DESPIERTA MI IGLESIA YA PRONTO TE LEVANTARE. VEN HUMÍLLENSE PUEBLO MIO AQUELLOS QUE SUS VESTIDURAS HAN CONTAMINADO.
AQUELLOS QUE DAN MI LLAMADA POR TARDÍA Y NO OYEN MI PALABRA. VENGAN A MI QUE NO QUEDA TIEMPO.
YO APRESURO MI PALABRA Y LA PONGO POR OBRA.
AQUEL QUE NO ESTA PREPARADO SE QUEDARA.
CRISTO VIENE ARREPIÉNTANSE HOY.
HE AQUÍ , YO ESTOY A LA PUERTA Y LLAMO; Y SI ALGUNO OYE MI VOZ Y ABRE LA PUERTA, ENTRARE EN ÉL. APOCALIPSIS 3:20
AHORA, HIJITOS PERMANECED EN ÉL, PARA QUE CUANDO SE MANIFIESTE, TENGAMOS CONFIANZA, PARA QUE EN SU VENIDA NO NOS ALEJEMOS DE EL AVERGONZADOS. JUAN 2:28
DIOS TE BENDIGA!!

CÓMO ES LA VIDA HOY

 

Casas grandes, familias pequeñas.
-Más diplomas, menos sentido común.
-Medicina avanzada, pero salud precaria.
-Se Conoce el mundo, pero no se conoce a los vecinos.
-Mucho rendimiento, y menos paz de Espíritu.
-Mucho conocimiento, y menos sabiduría.
-Agendas llenas, pero poco tiempo para amar.
-Muchos amigos virtuales, pero sin tiempo para los amigos reales.
-Muchos humanos, pero menos humanidad.
-Relojes caros, pero sin tiempo para nada!
-Mas dinero, pero menos humildad.
Entonces …..
-Vuelva a valorar lo que realmente tiene valor, Lee y obedece la Palabra de Dios.
-Oiga y observe lo que es realmente bello, Adora y teme a Dios.
-Pase tiempo de calidad con Dios en oración, ayuno, alabando al Señor, leyendo su Santa Palabra y poniéndola en practica, también comparte de tu tiempo con tu familia, con usted mismo, y con los amigos.
Pues la vida pasa...
-Ella, es apenas un soplo!
-Una vela encendida que un día se apaga.
-Un comienzo y un fin!
Nacemos sin traer nada, morimos sin llevar nada… y en el medio del intervalo entre la vida y la muerte, peleamos por aquello que no trajimos y que NO nos llevaremos…
No quiero decir que no tengas que trabajar y estudiar, claro que tienes que hacerlo, pero sin desenfocar tu mirada de Cristo, teniendo siempre presente que el primer lugar en tu corazón tiene que ser únicamente de Dios.
Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33.
Piense en esto: Busca a Dios ahora que puede ser hallado y viva más, ame verdaderamente en el amor del Señor, perdone siempre, y sea más feliz con Cristo en su corazón!
Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Colosenses 3:1-2.