martes

Miércoles de Ceniza

Hoy iniciamos el tiempo de Cuaresma 
Hoy se nos da la oportunidad de vivir este misterio de amor y la Iglesia nos invita a vivir con mayor intensidad este tiempo de Gracia, tiempo de perdón.

Tiempo de conversión... camino hacía la Pascua
Tiempo encuentro con nuestra identidad de cristianos, encuentro con nuestra intimidad perdida por el pecado... este tiempo está sostenida en el trípode del ayuno, de la oración y las obras de misericordia... por eso es tiempo de encuentro, porque por medio de la oración nos encontramos con la intimidad de Dios que es amor, por el ayuno nos encontramos a nosotros mismos necesitados... y enfermos de egoísmo.. necesitados de ser curados... y por medio de las obras de caridad nos encontramos con el prójimo...

Las tres están íntimamente enlazadas, porque no podemos recibir la misericordia de Dios sino pedimos perdón o no dejamos reconciliarnos... pero no puedo a amar a Dios que no veo si no amo a mi prójimo que si veo... pero no puedo amar al prójimo si no me amo a mi mismo y amarse uno mismo es aceptarse en la limitación para ser sanado en el perdón.

Este tiempo, se torna una oportunidad para pedir perdón y perdonar las ofensas que nos han hecho, es un tiempo propicio para reconciliarnos y en este tiempo de cuaresma caminar juntos como comunidad, como asamblea, como familia al encuentro de la Celebración de la Pascua Cristiana.

Hoy se nos da la oportunidad de vivir este misterio de amor, y la Iglesia nos invita a que caminemos junto con nuestros pastores ... retornar a la casa de Padre... y participar de la celebración que Dios misericordioso ha preparado para todos aquellos pecadores que volvemos al padre... como está puesto de manifiesto en la parábola del Hijo Pródigo

Dejarnos mover por el Espíritu Santo... que nos llevé a vivir con mayor intensidad este tiempo de Gracia, tiempo de perdón... Otra gran oportunidad para retomar nuestra identidad de cristianos... y vivir desde ese amor misericordioso del Padre...

Pidamos a la Santísima Virgen María que nos ayude a vivir con docilidad de espíritu este tiempo maravilloso... de gracias... que nos permita salir de nuestro egoísmo... que nos permita des-instalarnos para poder caminar por el desierto... que las ataduras del mundo no impidan el aceptar esta invitación... que Dios quite las cadenas del pecado que nos atan a las criaturas... y purificados por el ayuno, la oración y las obras de caridad... podamos vivir la fiestas de la Pascua.

Hemos de recordar, que el encuentro es celebración... solo cuando se ama.. y si cuaresma es lugar de encuentro... y si lo vivimos con amor... será tiempo de celebración del amor de Dios en nosotros.

domingo

Un dia el niño le dijo a sus papás

Cada año los papás de Martín lo llevaban con su abuela para pasar las vacaciones de verano, y ellos regresaban a su casa en el mismo tren al día siguiente. 
Un día el niño les dijo a sus papás:

"Ya estoy grande, ¿puedo irme solo a la casa de mi abuela?".

Después de una breve discusión los papás aceptaron. 
Están parados esperando la salida del tren, se despiden de su hijo dándole algunos consejos por la ventana, mientras Martín les repetía:

"¡Lo sé! Me lo han dicho más de mil veces".

El tren está a punto de salir y su papá le murmuró a los oídos: 

"Hijo, si te sientes mal o inseguro, ¡eso es para ti!". Y le puso algo en su bolsillo.

Ahora Martín está solo, sentado en el tren, sin sus papás por primera vez. Admira el paisaje por la ventana, a su alrededor unos desconocidos se empujan, hacen mucho ruido, entran y salen del vagón. El supervisor 
le hace algunos comentarios sobre el hecho de estar solo. Una persona lo miró con ojos de tristeza.
Martín ahora se siente mal cada minuto que pasa. Y ahora tiene miedo.
Agacha su cabeza, se siente en un rincón, solo, con lágrimas en los ojos.
Entonces recuerda que su papá le puso algo en su bolsillo, temblando, busca lo que le puso su padre. Al encontrar el pedazo de papel lo leyó, en él está escrito:

"¡Hijo, estoy en el último vagón!".

Así es la vida, debemos dejar ir a nuestros hijos, debemos confiar en ellos. Pero siempre tenemos que estar en el último vagón, vigilando, por si tienen miedo o por si encuentran obstáculos y no saben qué hacer. 
Tenemos que estar cerca de ellos mientras sigamos vivos, el hijo siempre necesitará a sus papás.

lunes

Santos inocentes


El día de hoy se conmemora a los Niños Inocentes que el cruel Herodes mandó matar. 

Según señala el Evangelio de San Mateo, Herodes llamó a los Sumos Sacerdotes para preguntarles en qué sitio exacto iba a nacer el rey de Israel, al que habían anunciado los profetas. Ellos le contestaron: "Tiene que ser en Belén, porque así lo anunció el profeta Miqueas diciendo: "Y tú, Belén, no eres la menor entre las ciudades de Judá, porque de ti saldrá el jefe que será el pastor de mi pueblo de Israel" (Miq. 5, 1).

Entonces Herodes se propuso averiguar exactamente dónde estaba el niño, para después mandar a sus soldados a que lo mataran. Y fingiendo dijo a los Reyes Magos: - "Vayan y averiguen acerca de ese niño, cuando lo encuentren regresan y me lo informan, para ir yo también a adorarlo". Los magos se fueron a Belén guiados por la estrella que se les apareció otra vez, al salir de Jerusalén, y llenos de alegría encontraron al Divino Niño Jesús junto a la Virgen María y San José; lo adoraron y le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra. En sueños recibieron el aviso divino de que no volvieran a Jerusalén y regresaron a sus países por otros caminos, y el pérfido Herodes se quedó sin saber dónde estaba el recién nacido. Esto lo enfureció hasta el extremo, por lo que rodeó con su ejército la pequeña ciudad de Belén, y dio la orden de matar a todos los niñitos menores de dos años, en la ciudad y alrededores. 

El mismo evangelista San Mateo afirmará que en ese día se cumplió lo que había avisado el profeta Jeremías: "Un griterío se oye en Ramá (cerca de Belén), es Raquel (la esposa de Israel) que llora a sus hijos, y no se quiere consolar, porque ya no existen" (Jer. 31, 15).

domingo

Este ha sido un gran Año

ESTE HA SIDO UN GRAN AÑO. 

En el año de la muerte, estoy vivo
En el año de la enfermedad, estoy sano. 
En el año de la escasez, he sido bendecido con pan en mi mesa.
En el año de la caída, estoy de pie
En el año del temor, estoy confiado. 
En el año de los desastres, estoy seguro. 
Este ha sido un gran año. 
Tengo un GRAN DIOS. 
"Cuando todo el mundo parece ir a la deriva, nuestra barca sigue aun su camino y no se ha hundido, y no ha sido por nuestras fuerzas, sino solamente por su gracia.
Gracias a Dios porque en este gran año sigo aquí, de pie, con salud y con toda la Fé en que saldremos adelante 🙏🏼