martes

Oración a Dios por salud física, mental y espiritual de nuestros hijos

Vamos hacer esta oración de poder a Dios para que sane a nuestros hijos. 
La biblia dice que oremos por los enfermos. 
Oremos con fe y da gracias a Dios por su milagro de sanidad.
Padre nuestro que estás en los cielos, danos la gloria eterna, hoy vengo de rodillas ante ti para pedirte por la salud de mi hijo.
Señor mío, tu eres quien todo lo puede, quita todo sufrimiento, dolor, tristeza y desánimo, bríndale paz y tranquilidad, dale fuerzas para que puedan luchar por esta dura enfermedad que está pasando.
Dios mío, acompáñalo en cada momento, que seas tú guiando a los doctores, dale fuerza a mi hijo para seguir luchando, pasa tu mano sanadora y cúbrelo con tu mando. 
Padre, bríndales tu amor, que puedan conocerte y alabarte en este momento tan difícil, abrázalo, consuélalo, bendícelo con un buen descanso, que despierte lleno de alegría y paz.
Quita todo dolor que sienta en su cuerpo, todo pensamiento de tristeza y desánimo.

Escucha nuestro rezo Padre amado y sánalo de todo mal.

Dejamos todo en tus manos, porque tú eres quien todo lo puede, dale sabiduría a los doctores para que puedan sanar a mi hijo, que cuando sientan que no hay solución pongan todo en tus manos porque solo tú puedes hacer lo imposible, posible.
Padre, ayuda a mi hijo a confiar en tu poder, sé que eres el único que lo puede sanar, cualquier parte del cuerpo que no esté funcionando debidamente, restáuralo. 
Acompáñalo siempre, que nunca se deje vencer, sin importar cuán grande sean las circunstancias.
Confió plenamente en ti y en tu palabra.
En el Salmo 103 dice que "tú eres quien perdona todas nuestras iniquidades y quien sana todas dolencias", me aferro a esa promesa y te ruego sanación por mi hijo.
Te damos gracias Padre amado por ser nuestro soporte en estos momentos tan difíciles, por ser nuestra fortaleza. 
Todo esto te lo pedimos en el nombre de tu Hijo Jesús. Amén.

Oración a Dios Para Pedir su Ayuda y Dejar Mi Vida En Sus Manos


Amado Dios, hoy me acerco hasta Ti con un corazón que desborda de ilusión para darte gracias por regalarme este día e iniciar mi noche lleno de fe y esperanza.
Gracias por haberme dado tu mano cuando sentía que no podía continuar y gracias por aumentar mi fe, abrigarme con tu manto y hacerme sentir que nunca estoy solo. 
Amado Dios, qué hermoso es ser tu hijo y disfrutar de tu bondad, sería imposible dudar de tu amor por mí. 

Padre amoroso, me dispongo a vivir mi Vida con entusiasmo y fe. 

En tus amorosas manos dejo mi vida, la vida de mi familia, todos nuestros sueños, nuestras angustias y también nuestras batallas diarias; ayúdanos y danos tu bendición. 
Por favor oriéntanos en nuestras actividades de cada día, guíanos en cada paso que demos y en cada decisión que debamos tomar, líbranos siempre de todo mal.
No nos permitas tropezar, ni caer y si en algún momento las dudas o la desesperación se quisieran apoderar de nuestra alma, ayúdanos a recordar que Tú estás con nosotros, que tus tiempos son perfectos y que tus planes nunca fallan.
Hoy te entregamos nuestra vida, nuestras actividades, nuestros afanes y desde ahora declaramos que con tu ayuda este será un día de dicha y prosperidad. 
Misericordioso Señor, en esta oración también quiero pedirte por aquellas personas que están pasando por algún problema o necesidad. 
Por favor fortalécelos en sus luchas, dales la fe y la sabiduría necesaria para que puedan salir adelante. 

Amado Dios, te doy gracias por tu bondad y misericordia. 

Gracias por escuchar mi oración y en este instante te entrego mi canasta vacía para que Tú la llenes según lo que necesito. 
Confío en Ti y en tus promesas, te pido que hoy camines conmigo y me guíes con tu luz, Amén.
Confía, la bondad de Dios no conoce limite, Él será colmando tu vida de regocijo y concediéndote las peticiones sinceras de tu corazón. Amén.


San Miguel oración para solucionar problemas y necesidades

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Arcángel San Miguel, Yo te elijo mi Príncipe, Soberano y Guía en la lucha contra Satanás y contra el mal, contra el pecado, el odio y las tinieblas.
A ti te consagro mi persona, mi cuerpo con todos sus sentidos, mi alma con sus potencias, mi familia.
Mis bienes, externos, presentes y futuros, en una palabra todo lo que me pertenece y me es querido.
Tú eres el que aquilatas y presentas a las almas a Dios. Tú eres el primer Príncipe del Paraíso, ruega por mí.
Gloriosísimo Príncipe de las milicias celestiales, Arcángel San Miguel, defiéndenos en la batalla contra todas las potencias de las tinieblas y su milicia espiritual.
San Miguel, ven en nuestra ayuda que fuimos creados por Dios y rescátanos de la tiranía del demonio.

(Hacer aquí la petición que usted necesita).

Tú eres venerado por la Iglesia como su custodio y patrón y a ti el Señor te ha confiado las almas que un día ocuparán las sillas celestiales.
Ora, pues al Dios de la paz para que tenga aplastado a Satanás bajo nuestros pies, para que no pueda hacernos esclavos ni causar daños a la Iglesia.
Presenta al Altísimo con las oraciones tuyas y nuestras, para que desciendan sobre nosotros sus divinas Misericordias y tú puedas encadenar al dragón, a la serpiente antigua, Satanás, y una vez encadenado arrojarlo en los abismos desde donde ya no pueda seducir a las almas. Amén.
Un Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Se debe rezar especialmente cuando se crea que hay influencia del mal en sus hogares, en general en todo caso de dificultad o calamidad.
La oración se realiza durante 9 días seguidos.

Aún puedo Hijo


AÚN PUEDO HIJO...
Llévame al baile, hijo, que aún no estoy tan vieja;
quiero lucirme contigo bailando del brazo sujeta...
Llévame al teatro, hijo, que aún no estoy tan ciega;
escucharé los preludios contigo a mi lado bien cerca...

Llévame a la calle, hijo, que aún tengo buenas piernas;
a caminar sin rumbo fijo contigo no me sentiré vieja...

Invítame a tu casa, hijo, el Domingo en la mañana;
a compartir tu buena mesa y sentirme acompañada...
Háblame con cariño, hijo, no me retes ni te alteres;
los viejos somos como niños nos gusta que nos mimen, nos sonrian sin desaire...

Festeja mis ocurrencias, no critiques mis locuras;
trataré de ser valiente aunque surjan amarguras...
No me alejes de tu lado, no me hables con engaño;
tengo aún mi mente clara, los recuerdos son de antaño...

Ven a verme a casa, hijo, yo no te pediré nada;
solamente tu presencia y contemplar tu cara...
No me dejes triste y sola, no me metas a la cama;
los doctores se equivocan, el dolor esta en el alma...

Autor desconocido.
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lunes

Reflexión: El águila que no sabía quién era



Cuentan que hace mucho tiempo, un águila, sobrevolando un corral de gallinas, se le desprendió un huevo, tan buena fortuna que, al caer, el huevo no se rompió. Pasado un tiempo, un diminuto pico empezó a resquebrajar el huevo desde dentro: primero fue el pico, luego las garras, hasta que al final consiguió sacar todo el cuerpo.

La pequeña cría de águila se crió junto con los polluelos de las gallinas. Sin embargo los otros pollos se mofaban de él por ser diferente, llegando a picotearle con frecuencia.

Un buen día, un águila sobrevoló  el corral y vió cómo hasta los polluelos más pequeños se mofaban de la cría de águila.
Al verlo, el águila se paró y le preguntó al aguilucho:
-"¿Por qué te comportas como un pollo, si puede saberse?"
-El aguilucho le respondió: "soy un pollo".
-"No", le contestó tajante el águila. "Eres un águila. Y tienes un pico formidable, unas garras poderosas y la capacidad de volar como una de las mejores aves".
-"¡Vuela!", le ordenó el águila.
-"¿Cómo voy a hacerlo si no puedo sé?", contestó el aguilucho.
-"¡Te digo que vueles!", le respondió el águila cada vez más enfadada de ver la actitud del aguilucho.

Y así el aguilucho aleteó un poco sin prácticamente poder remontar el vuelo.
-"¿Ves?", le dijo el aguilucho, "no puedo volar".

Así que el águila cogió a la pequeña cría y lo llevó hasta la cima de una colina. Una vez allí, lo empujó al vacío y el aguilucho desesperado empezó a batir las alas tratando de volar, hasta que empezó a darse cuenta que podía hacerlo y además de forma excepcional.

Recuerda: La confianza no reside en lo que somos, sino en lo que creemos que somos 

Reflexión: Los zapatos del campesino


Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones.

Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias.

El alumno dijo al profesor: "Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre".

Mi querido amigo – le dijo el profesor – nunca tenemos que divertirnos a expensas de los pobres. Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.

Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos. El hombre pobre, terminó sus tareas, y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo. Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro, se agachó para ver qué era y encontró la moneda. Pasmado, se preguntó qué podía haber pasado. Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar. Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie. La guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue doble al encontrar la otra moneda.

Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos que no tenían pan y que debido a una mano desconocida no morirían de hambre.

El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de lágrimas. Ahora, dijo el profesor ¿no estás más complacido que si le hubieras hecho una broma?

El joven respondió: "Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré. Ahora entiendo algo que antes no entendía: es mejor dar que recibir".

domingo

🙏😭LA MUJER DE LA TIENDA😭🙏


Una mujer humildemente vestida, con un rostro que reflejaba sufrimiento y derrota, entró a una tienda. Se acercó al dueño y avergonzada, le preguntó si podía llevarse algunas cosas a fiadas. Con voz suave le explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar; tenían siete niños y necesitaban comida.
El dueño, inflexible, le pidió que abandonara su tienda. Pero la mujer pensando en su familia continuó rogándole: ¡Por favor señor! Se lo pagaré tan pronto como pueda. El dueño se excusó diciendo que no podía darle crédito ya que no tenía una cuenta de crédito en su tienda.
Cerca del mostrador se encontraba un cliente que escuchó la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer.
El cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que él se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia, pero éste no le hizo caso.

Se dirigió a la mujer y le preguntó: ¿Tiene usted una lista de compra? Si señor, respondió ella.
Está bien, ponga su lista en la balanza y lo que pese su lista, se lo daré yo en comestibles.
La mujer titubeó por un momento y cabizbaja, buscó en su cartera un pedazo de papel y escribió en él. Luego temerosa, puso el pedazo de papel en la balanza.
Al hacerlo la balanza bajó de golpe, como si hubiera puesto sobre ella una roca o un pedazo de hierro. Los ojos del dueño y cliente se llenaron de asombro. Tal como había dicho, el dueño comenzó a poner comestibles al otro lado de la balanza, pero ésta no se movía, así que continuó poniendo más y más comestibles, pero como la balanza nunca se igualaba, no aguantó más y agarró el pedazo de papel para ver si había algún truco.

El dueño miró el papel y lo leyó asombrado. No era una lista de compra, era una oración que decía:
"Querido Señor, tú conoces mis necesidades, dejo esta situación en tus manos".
El dueño de la tienda le dió a la mujer todos los comestibles que había reunido y se quedó en silencio, mientras la mujer abandonaba la tienda.
"Solo Dios sabe cuánto pesa una Oración" dale "Me Gusta y deja un AMÉN" si te gustó compártelo 

miércoles

PERDER UNA MASCOTA SIEMPRE DUELE MÁS DE LO QUE LA GENTE PIENSA.

Nuestras mascotas comparten nuestras vidas de manera fiel y nos acompañan día a día. Son uno más de la familia. Les hablamos, nos ocupamos de su salud, de su bienestar, nos dan alegrías, y sentimos su cariño y su lealtad incondicional. ¿Cómo no vivir la muerte de nuestras mascotas como un hecho duro de la vida? ¿Cómo llevar adelante este duelo? ¿Qué decirles a nuestros niños?

Los animales de compañía, dejaron de ser un objeto que deambula por la casa o por el jardín, para pasar a ser desde hace muchos años seres indispensables en las vidas de algunas personas, como por ejemplo los animales de asistencia, que brindan un servicio a personas con discapacidades; o simplemente un ser viviente con sentimientos y sensibilidad al que amamos.
Para quienes tenemos debilidad por los animales, esto no es ninguna novedad. Los que tenemos una mascota en casa conocemos bien el amor que profesan a todos los integrantes de la familia, como así también la dedicación que les brindamos a diario. Ya sea un perro, un gato, un pájaro o incluso un pez dentro de una pecera, todos tienen un lugar en nuestro corazón.
Es por eso que nos indignamos cuando vemos animales maltratados incluso por sus propios dueños, cuando ellos jamás tendrían un acto mezquino, egoísta o de maldad hacia quienes aman. ¡Qué triste es cuando vemos sufrir a un animal!

El tiempo y el infortunio.
Debemos tener siempre en mente que los animales de compañía viven en promedio muchos años menos que un ser humano. Aproximadamente entre 10 y 15 años para un perro y otro tanto para los gatos. Pero a veces, un accidente acaba prematuramente con la vida de nuestra mascota y esto se convierte en un acto brutal que debemos aprender a llevar adelante y para eso necesitaremos tiempo y comprensión.
Una enfermedad nos permite prepararnospara el momento final, pero al mismo tiempo es traicionera, porque por mucho que nos hayamos dedicado a cuidarlos, muchas veces no logran superar la enfermedad y debemos enfrentarnos al difícil momento de su partida.

La incomprensión de los otros.
Sólo quienes tuvieron que vivir la pérdida de un animal de compañía, pueden entender el dolor que se siente cuando nuestros inseparables y leales amigos nos dejan.
Algunas de las cosas que escuchamos son: "no exageres", "no es para tanto", "sólo es un animal". ¡Da rabia que no entiendan lo que estamos sufriendo!
Quienes creen que la pena que sentimos no se compara con la muerte de un ser querido, es porque nunca han logrado entender la relación estrecha y única que puede existir entre una persona y su mascota. Sin embargo, hasta la ciencia lo ha aprobado.
Según un estudio realizado en el año 2015 por investigadores de la Universidad Central de Lancashire, en el Reino Unido, podría ser tan duro e incluso más difícil de superar que la pérdida de un ser querido. Estas investigaciones prueban que las personas podemos sentir una pena y una tristeza sinceras y que vivimos un proceso de duelo, a veces muy difícil de sobrellevar en las mismas circunstancias.
De acuerdo a este estudio, podemos deducir que los lazos que las personas pueden establecer con sus mascotas, son muy parecidas a las que podemos establecer con otras personas. De esta manera, en el cerebro se liberan las mismas hormonas y sustancias químicas que generan la sensación de amar, de ser amado o de sentir una conexión fuerte y potente.
En resumen, luego de años de vida en común, nuestras mascotas se convierten en miembros de la familia y lo que sentimos por ellos no es muy distinto de los sentimientos que despiertan nuestros padres o nuestros hermanos, por ejemplo.
SI ALGUNA VEZ PERDISTE UNA MASCOTA COMPARTE!